Notas de prensa

La secretaria de Estado de Agricultura visita Illacamp SAT para conocer los retos de la agricultura y la ganadería insular

Begoña García Bernal ha mantenido un encuentro con representantes del sector cooperativo agroalimentario balear en Sa Pobla

Sa Pobla, 30 de junio de 2026. La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, ha visitado este martes la Illacamp SAT, en Sa Pobla, en el marco de su agenda institucional en Mallorca, para conocer de primera mano la realidad del sector agroalimentario balear y los principales retos de la agricultura y la ganadería insular.

Durante la visita, la secretaria de Estado ha recorrido las instalaciones de la entidad y ha mantenido un encuentro con representantes de Illacamp SAT y de Cooperatives Agro-alimentàries Illes Balears. En la reunión se han abordado cuestiones como el papel de las cooperativas y SAT agrarias en el sector, las consecuencias de la guerra, la problemática generada por la retirada de productos fitosanitarios para el control de plagas y enfermedades el, acceso limitado a la tierra, las dificultades para la rotación de cultivos y el incremento del coste de los fertilizantes.

En el encuentro también han participado el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern de les Illes Balears, Joan Simonet; la directora general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Georgina Brunet; la presidenta de Cooperatives Agro-alimentàries Illes Balears, Jerònima Bonafé; representantes del Consejo Rector y la directora gerente de la entidad, Mª Francisca Parets; así como el presidente de Illacamp SAT, Tolo Payeras, el gerente, Joan Cantallops, y socios de la entidad.

La presidenta de Cooperatives Agro-alimentàries Illes Balears, Jerònima Bonafé, ha agradecido la visita de la secretaria de Estado y ha destacado la importancia de que las administraciones conozcan de cerca la realidad del sector en las islas. “La insularidad condiciona la actividad agraria en muchos aspectos, desde los costes de producción hasta la comercialización. Por eso es fundamental que las políticas agrarias tengan en cuenta esta realidad y apoyen a las cooperativas y SAT como estructuras clave para mantener vivo el sector primario”, ha señalado.

Illacamp SAT se constituyó en 1999 a partir de la unión de varias familias agrícolas de Sa Pobla, inicialmente con el objetivo de adquirir de forma conjunta insumos necesarios para el proceso productivo agrario, como maquinaria, abonos y fitosanitarios, y reducir costes mediante la negociación conjunta con proveedores.

Posteriormente, y tras realizar una prueba piloto de exportación de patata temprana para una empresa holandesa, la entidad decidió avanzar hacia la confección y comercialización directa de la producción de sus socios, con el objetivo de disponer de un mayor control sobre el precio de la patata y mejorar la rentabilidad de las explotaciones.

En 2004, Illacamp SAT incorporó una nueva línea de actividad con la adquisición de una empresa dedicada a la producción de patata de IV gama, destinada principalmente al sector de la hostelería y la restauración.

Actualmente, Illacamp SAT está integrada por 12 socios que lideran sus respectivas explotaciones agrícolas, cuatro de las cuales cuentan con relevo generacional. La entidad cuenta, además, con una Agrupación de Defensa Vegetal, liderada por la técnica Joana Font, que se encarga del asesoramiento y seguimiento de las explotaciones, así como de la coordinación de la planificación de siembras y cosechas.

La SAT también se ha incorporado al proyecto de cuaderno de campo digital C3 de Cooperativas Agro-alimentarias de España y cuenta con certificación GlobalG.A.P.. Además, es proveedora de Mercadona, lo que refuerza su papel como estructura organizada de producción, transformación y comercialización vinculada al sector agrario mallorquín.

La visita ha servido para poner en valor la importancia de las entidades cooperativas y SAT agrarias como herramientas fundamentales para mejorar la rentabilidad de las explotaciones, avanzando en la cadena de valor, facilitar la adaptación a las nuevas exigencias del sector, impulsar la digitalización y favorecer la continuidad de la actividad agraria en territorios insulares como las Illes Balears.