Notas de prensa

“La almazara nos permitirá ahorrar costes y evitar pérdidas de calidad”

Entrevista a Marcos Ribas, presidente de la Cooperativa del Camp de Formentera

El pasado 30 de septiembre entró en funcionamiento la primera almazara de Formentera, que permitirá transformar la aceituna en aceite sin salir de la isla. En esta entrevista, realizada por Cooperatives Agro-alimentàries Illes Balears, el presidente de la Cooperativa del Camp de Formentera, Marcos Ribas, explica qué supone para los productores, cómo se presenta la campaña y qué dificultades afronta la actividad agraria.

La nueva almazara

¿Qué supone para la cooperativa y para los agricultores poner en marcha la primera almazara de Formentera?

Supone ahorrar costes y tiempo y evitar pérdidas de calidad en la aceituna. En Formentera se han plantado muchos olivos y cada año tenemos más aceituna. Hasta ahora nos encontrábamos con dificultades para elaborar el aceite fuera de la isla, por cuestiones relacionadas con las denominaciones de origen y la IGP. Disponer de nuestra propia almazara es un gran avance.

Hasta ahora, ¿qué tenían que hacer los productores para transformar la aceituna en aceite? ¿Qué dificultades suponía?

Teníamos que llevarla a Ibiza, donde solo quedaba una almazara que nos podía elaborar el aceite por el tema de la IGP. No siempre nos daban hora el día que necesitábamos y, a veces, pasaban demasiadas horas entre la recogida y la entrega. Eso hacía que la aceituna perdiera calidad.

¿Qué va a cambiar para el agricultor al disponer de una almazara en la propia isla?

Podremos recoger la aceituna y llevarla a la almazara esa misma tarde. Así evitaremos pérdidas de calidad, agilizaremos el trabajo y reduciremos los costes.

¿Qué capacidad tiene la nueva instalación y cuánta aceituna calculáis que podrá procesar durante esta primera campaña?

Tenemos dos batidoras con capacidad para 400 kilos cada una. En total, podremos moler unos 800 kilos por hora. Este año hay menos aceituna que el pasado. Inicialmente calculamos que podríamos moler unas 25 o 30 toneladas, aunque podrían llegar hasta las 50. Todavía no tenemos una cifra exacta.

¿Cuántos productores esperáis que utilicen la almazara este año?

Hay entre seis y siete productores de cierto tamaño que embotellan aceite para la venta. El resto son pequeños productores que elaboran para consumo propio, pero todavía no sabemos cuántos utilizarán la instalación. Calculamos que los productores grandes podrían recoger unas cuatro o cinco toneladas cada uno.

Producción y olivar de Formentera

¿Cuánta superficie de olivar existe actualmente en Formentera?

Todavía no disponemos de un cálculo exacto. El técnico está trabajando en ello, pero no habíamos podido obtener datos suficientemente precisos de todos los productores. Esta campaña, a medida que vayan llevando la aceituna a la almazara y registremos la información, esperamos contar con datos más concretos.

¿Qué producción de aceituna esperáis esta campaña y cómo se presenta respecto a años anteriores?

Esperamos menos producción. El año pasado se recogieron unas 80 toneladas y este año calculamos entre 30 y 50, aunque la cifra se irá concretando conforme llegue la aceituna.

La sequía hace que este año la aceituna esté bastante seca. Hay zonas donde ha crecido mucho y otras donde apenas se ha desarrollado.

¿Disponer de una almazara propia puede animar a recuperar olivares abandonados o a realizar nuevas plantaciones?

Aquí no hay olivares abandonados, porque tradicionalmente había muy pocos olivos. En cada casa podía haber uno o dos para preparar aceitunas en salmuera. Lo que sí se han hecho son muchas plantaciones nuevas y, desde que la almazara está en marcha, hemos recibido peticiones para plantar más.

Llevamos cuatro años en los que se plantan entre 3.000 y 4.000 olivos cada invierno. Pensamos que, de aquí a cinco o seis años, podríamos llegar a producir entre 120 y 130 toneladas de aceituna.

¿Qué variedades predominan y qué particularidades tiene el aceite de Formentera?

Las variedades más habituales son picual, arbequina y cornicabra. El olivar es bastante parecido al del resto de Baleares.

Nuestro aceite tiene un toque salino que lo diferencia de otros. Lo relacionamos con las características de una isla tan pequeña, el agua de pozo que se utiliza para regar y los vientos.

¿Cada productor recibirá el aceite de su aceituna o se plantea comercializar un aceite conjunto a través de la cooperativa?

De momento, cada productor recibirá el aceite correspondiente a la aceituna que traiga. No se está valorando comercializar un aceite conjunto. Se ha barajado plantar olivos en un campo de la cooperativa dentro de un proyecto europeo, pero todavía no se ha llevado a cabo.

Producto local y valor añadido

¿Qué supone dejar de sacar la aceituna de la isla en términos de costes, calidad y sostenibilidad?

El traslado a Ibiza nos triplicaba los costes. Había que recoger la aceituna, comprar los billetes, pagar a una persona para llevarla y hacer otros viajes para recoger las cajas.

Solo podíamos recoger lo que éramos capaces de transportar ese día. Si la aceituna esperaba demasiado, fermentaba y la calidad bajaba mucho. Ahora el proceso será más rápido, tendremos antes el aceite y podremos conservar mejor la calidad.

¿Hasta qué punto esta instalación permite que una mayor parte del valor añadido permanezca en Formentera?

El aceite de Formentera ya se conoce, se elabora desde hace años y nuestras marcas tienen mucha demanda y están muy valoradas. Aun así, creemos que podremos darle más valor cuando dispongamos de una IGP y podamos identificarlo en las etiquetas como producto de Formentera.

¿Qué papel tiene el aceite local en la producción y el consumo de producto de la isla?

El aceite lleva al menos diez años teniendo un papel dentro del producto local y es muy buscado. Se vende en la tienda del Mercat Pagès de Formentera, en pequeñas tiendas gourmet y en restaurantes de la isla. Nuestro aceite se vende aquí; realmente no sale de la isla.

La cooperativa y el futuro del campo

La cooperativa lleva años trabajando en la recuperación del campo de Formentera. ¿Dónde encaja la almazara en ese proyecto?

La cooperativa lleva diez años trabajando en la recuperación del campo, principalmente a través del trigo ‘xeixa’. La almazara responde a otra realidad: propietarios que no quieren cultivar trigo ni ceder sus campos a la cooperativa han empezado a plantar olivos.

Se ha generado mucho interés por el olivar. Entre los campos de trigo y las nuevas plantaciones, el paisaje está quedando muy bonito.

Más allá del aceite, ¿qué proyectos consideráis estratégicos para recuperar la actividad agraria?

Nos gustaría reactivar la ganadería ovina, caprina y porcina, aprovechando que el matadero está abierto, para seguir ofreciendo producto local más allá de los cultivos.

Ya tenemos productores de huerta, aceite y miel. La cooperativa trabaja con trigo y harina, tanto para consumo humano como para alimentación animal. Si se recuperara la ganadería, se podría plantear algún obrador para elaborar quesos y otros productos.

¿Cuál es hoy el principal obstáculo para vivir de la agricultura en Formentera?

Por una parte, las fincas son muy pequeñas. Por otra, tenemos muchas dificultades burocráticas. Nos afectan normativas como la Red Natura 2000, las ANEI o la Ley de Costas, que limitan mucho las posibilidades de desarrollar la actividad agraria.

Más que una actividad de la que vivir, para muchos la agricultura es complementaria y permite que el campo no quede olvidado. Según mi estimación, entre un 60 % y un 70 % de quienes se dedican a ella, dejando aparte a las personas jubiladas y a quienes producen para autoconsumo, son hoteleros que han empezado a cultivar sus fincas. Así contribuyen a mostrar que Formentera también tiene producto local y una cocina que lo utiliza.

Pero es complicado. Para tener animales necesitamos poder hacer corrales y cumplir los requisitos urbanísticos. También encontramos limitaciones para instalar estructuras cubiertas con plástico que permitan cultivar huerta durante todo el verano. La normativa agraria debería tener más en cuenta las particularidades de Formentera, porque no tenemos las mismas superficies ni las mismas circunstancias que Mallorca, Menorca o Ibiza.